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jueves, 29 de enero de 2015

Tijera, 2007 (Cortometraje)

 SINOPSIS

Tras un travelling por las calles de Madrid mostrando la cronología al azar de una noche de marcha, la cámara desemboca a la puerta de un bar, ya amaneciendo, de donde se ve salir a una pareja (hombre y mujer) en claro estado etílico. La actitud de ambos a la puerta del bar muestra su estado de embriaguez. Tras abrigarse ella y tratar de encender un pitillo y beber de su copa él, ella trata de llevarle en una de las direcciones, negándose él, y entrando en un forcejeo y una disputa sobre cuál debería ser la dirección a tomar para continuar la noche. En el paroxismo de la discusión ambos se quedan fijamente mirándose a los ojos, retándose, iniciándose un duelo, en el que se echan las manos a la espalda y que concluye estirando violentamente sus brazos con el puño cerrado en dirección al contrario, sin llegar a tocarse; ambos se empiezan a reír, echándose la mano a la espalda de nuevo y dándose cuenta el espectador de que están jugando a piedra, papel o tijera. Se repite el juego varias veces hasta que gana ella, quien tras celebrarlo le coge de la mano y se lo lleva en su dirección, abandonando la escena.

viernes, 23 de enero de 2015

Jaque (cortometraje), 2007

 Sinopsis
Un hombre llega a casa cansado a primeras horas de la mañana después de trabajar durante toda la noche. Al llegar despierta a su mujer y se acuesta abatido, mientras Ella se levanta rápidamente, se viste con vestuario de enfermera y sale de casa, aunque antes de salir recuerda algo, recula y vuelve a la habitación para indicarle a Él un movimiento de ajedrez con el que provoca un jaque. Él se levanta de la cama y observa un tablero de ajedrez y se percata de que ha perdido la partida, rindiéndose.
La pérdida de la partida conlleva tener que dedicarse a las labores de la casa, por lo que disgustado comienza a limpiar, ordenar y adecentar las distintas estancias de la casa, que se encuentran en un estado lastimoso y poco higiénico.
Cuando acaba de limpiar la casa, se tumba en la cama, e inmediatamente vuelve su mujer (han pasado 12 horas) que le despierta mientras Ella se tumba rendida tras su jornada de trabajo. Él, moribundo, se pone la ropa de trabajo, y sale de la habitación, regresando e informándole de un movimiento de ajedrez de salida con el peón; ella se levanta, mueve rápido y se tumba para dormir plácidamente el resto de la noche.

domingo, 18 de enero de 2015

Ventrílocuos, 2007 (cortometraje)

 
VENTRÍLOCUOS



SINOPSIS

Una pareja charla en la mesa de un bar sobre Marx y cierta contradicción en su teoría sobre la plusvalía, mientras se echan en cara detalles de su pasado y el actual estado de deterioro de su relación.
En el punto álgido de la discusión suena el teléfono móvil, Él se levanta dejando sola a Ella en la mesa mientras la cámara se aleja hasta encontrarse con el perfil de otra pareja, quienes realmente eran los que simulaban con sus voces la conversación que se ha escuchado. Antes de finalizar vuelven a analizar a los clientes del bar, y deciden simular una nueva conversación con una pareja distinta, ésta más frívola y distendida.


jueves, 31 de julio de 2014

Tránsitos, 2007


Llegaron desorientados, había que verlos respetando el protocolo del que tanto renegaban, y lo hicieron procurando amnesias que permitieran integrarlos en rutinas desconocidas y hasta entonces sólo intuidas mediante terceras, cuartas voces.
Obligándose a desenraizarse de uno y mil suplicios, de todos y cada uno de los prejuicios impuestos, esos mismos que desarman y cercenan con su filosofía coercitiva para con todo ejemplo de heterodoxia.
Compartieron en comandita iniciales incertidumbres y estragos en potencia, con poco ingeniosos comentarios recubiertos de la falsa jocosidad que tiende a ocultar las grandes verdades, las que se susurran al oído y se tipografían con letras capitales, las únicas que podrían llegar a importar.
Fueron -indecisos, apocados, indolentes- puntales maleados y zarandeados, sin procesar correctamente causas y efectos, por imponentes formas de energía, trascendentes a reglamentos de termodinámica y generadoras potenciales de nuevas y equilibradas revoluciones; hallándose a merced, áglotas incorruptibles como se caracterizaban, de babeles y eolos.
Ejercieron de hijos pródigos en edenes deportados, de amigos exóticos, de turistas responsables, de conciudadanos redistribuidores de riquezas atávicamente inicuas, hasta que los más expresivos ojos del Magreb y todos aquellos rostros que (muy a su inocente pesar, y muy a nuestro doloso gozar, se presentaban curtidos, como lo estaban, en desazones y abandonos) concentraban toda la tristeza del mundo, quisieron imponer significados a las, no nos engañemos, precarias en sacrificios, pulsiones de vida de ambos.

lunes, 3 de junio de 2013

Vacíos y/o presencias, 2007


Su tiempo no había sido empleado durante los últimos meses en sentirse triste, esa tristeza tantas veces sufrida en el pasado había sido sustituida por agobios, ciclotimias nerviosas, cierto estrés estructural y una búsqueda continua de actividades laborales, académicas y lúdicas disuasorias.

Huyo de la tristeza que me provoca la gente que me falta llenando sus vacíos con la gente que poseo, solía decir cuando se le inquiría al respecto, cosa, por cierto, cada vez menos común ya que nadie parecía interesarse por su estado de ánimo.

Y era ese vacío de sus ausencias el que últimamente crecía con rapidez, y lo hacía al mismo ritmo en que la necesidad vital de cubrirlo incrementaba las actividades disuasorias. Pero estas nuevas actividades únicamente tapaban momentáneamente pequeños frentes que rápidamente se reproducían haciendo más y más grande el vacío.

El hueco de sus ausencias no pudo ser solapado por la literatura, el cine o la música, tras descubrir que los libros, las películas y las canciones no salvan los planetas.

El hueco de sus ausencias no pudo ser disimulado por el contacto con la gente al percatarse que no era la gente sino la persona la única capaz de recubrirlo.

El hueco de sus ausencias no pudo ser velado por sus continuos viajes al comprobar que las fronteras únicamente estimulaban nostalgias del hogar anhelado.

El hueco de sus ausencias sólo desacreditaba el valor de las presencias.

Sólo entonces, cuando la metástasis del vacío dominaba la noche y alcanzaba el día, apareció ella, y donde hubo vacío surgió la presencia, la única presencia

lunes, 28 de enero de 2013

Diario y evocaciones de un regreso a Berlín. Diciembre 07, Enero 08


Vuelvo, dos meses después. Atrás el pasado, quizás el presente también. Quién sabe del futuro en pastos donde nunca lo hubo. Con la sangre hasta la cintura.


Pero cuánta gelidez. Otra noche más persiguiéndote, de hostal en hostal, de bruma en bruma, dentro de esta invierno a desmano. Sufriendo en patios adoquinados todo este frío teutónico. Continuando estamos, seguimos, con el frontal del cráneo endurecido; con nuestros jueguecitos. Me pude extraviar en otras faldas y chimeneas, lo reconozco; y mientras, mira, he vuelto a fumar este tabaco bávaro infame. Regreso a tu miedo, Berlín.

domingo, 27 de enero de 2013

Retazos de un caminar sobre cenizas. Berlín. Noviembre de 2007.

Ocupo apartamentos, comparto lavabos y alguna inquietud. Estamos a merced de los mil vientos. Hoy he muerto donde millones murieron, donde se creo y destruyó Europa, donde cada adoquín llora y ríe por todo lo que ha vivido.


Robert Wiene en blanco y negro, con filtro de contraste. Césare sigue recorriendo las calles alemanas, sonámbulo y en trance de muerte.

martes, 22 de enero de 2013

El Jadida, emborronada sobre una libreta, a finales de julio de 2007



Los vagones están completos. Evidencia. Negarlo antes de subir al tren sería no reconocer la idiosincrasia de este pueblo. Pero la amabilidad de su gente anula toda incomodidad logística. La amabilidad de su gente, aunque de ella descrean los del Norte.

En el pasillo del tren nos amontonamos, hacinados, aunque cómodos entre esta gente. Descansamos los pies y los esguinces. Todos y cada uno de los perfiles del marroquí medio nos rodean. Un enjambre de niños mellados por heridas y arañazos, con camisetas y bermudas heredadas de hermanos y vecinos mayores, de chanclas reutilizadas y casi sin suela, juguetean inocentemente con nosotros; con la otredad, con lo exótico. Bajo el sol insolente, interiorizando la necesidad de la transpiración pública para afrontar las inclemencias estivales, me dejo caer lánguidamente. El mundo pasa fuera, frente a mí, sobre una cadena de montaje. Mi frente chorrea mientras sonrío a una mujer enfundada en negro. ¿Qué es lo otro, mi vergüenza o su cueva?